El calor ya se acerca y como “solamente nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena”, empezamos a percatarnos de que existe el aire acondicionado de nuestro coche. A veces, de un año para otro, notamos un descenso considerable en la potencia de refrigeración y que, por tanto, algo no funciona como debería.
Debes saber que cuando el aire acondicionado de tu coche enfría menos, no siempre se soluciona con una carga, ya que puede ser por distintas causas:

  • Suciedad en el filtro del habitáculo.
  • Avería o falta de lubricante en el compresor.
  • Un fallo de tipo eléctrico.
  • Una fuga de gas en el circuito.

Revisar el aire acondicionado del coche

Es muy importante revisar el sistema de aire acondicionado regularmente (al menos una vez al año), ya que aunque a veces pensemos que es un mero sistema de confort, un mal mantenimiento puede afectar a nuestra salud y también a nuestra economía. Un filtro de habitáculo sucio nos hace respirar aire sucio, polen, polvo y partículas de gasoil. Además, si no detectamos alguna posible avería a tiempo, a la larga puede suponer un desembolso económico considerable. Piensa que si tu coche tiene climatizador manual o semiautomático, no te va a aparecer ningún aviso de fallo y no puedes enterarte de si algo no va bien.

¿Cómo puedo optimizar el aire acondicionado de mi coche?

  • Enciéndelo de vez en cuanto durante el invierno para prevenir que se obstruya.
  • Antes del verano, acude al taller para realizar una revisión de mantenimiento.
  • En verano, bajar las ventanillas del coche un poco antes de encenderlo. En días de mucho calor, la temperatura interior suele ser mucho más elevada que la exterior y si enciendes el aire acondicionado nada más entrar al coche, haces que trabaje al máximo rendimiento y puede deteriorarse antes.
  • Ponerlo a una temperatura entre 22 y 23 grados. Bajarla durante periodos elevados nos puede hacer consumir hasta un 20% más de combustible.
  • Acudir al taller si notas que la temperatura del interior del habitáculo tarda demasiado en bajar al encenderlo, no enfría lo suficiente, se concentra vaho en el cristal, sale poco caudal de aire o notas un olor raro al encenderlo.
  • Cambiar el filtro de aire como mínimo una vez al año.