¿Cómo sé que he pinchado?

A veces no es fácil notar que hemos pinchado y debemos prestar atención a algunos síntomas antes de que la rueda pierda casi todo el aire, ya que podríamos perder el control de la dirección del vehículo o hacer inservible la rueda e incluso la llanta. En el caso de que tu coche posea control de presión de neumáticos, éste te avisará en cuanto alguna rueda esté perdiendo aire, pero lamentablemente no todos los vehículos cuentan con este sistema.

Uno de los primeros síntomas que vas a notar si pinchas es que la dirección se endurece de repente. La percepción de un ruido extraño al rodar es otro aspecto que nos indica que podemos haber pinchado, puesto que este ruido aumenta conforme aumenta la pérdida de aire y la rozadura de la rueda con el asfalto. Lee con atención para saber cómo reaccionar ante un pinchazo.

¿Qué debo hacer en caso de sufrir un pinchazo?

La  Guía de Conducción Michelín nos proporciona algunas pautas a seguir en caso de pinchazo:

  • Mantener la calma hasta poder parar en un sitio seguro.
  • Mantener la dirección del vehículo lo más recta posible.
  • Agarrar firmemente el volante con las dos manos. Esto puede salvarte la vida en caso de reventón.
  • No frenar bruscamente. Frenar despacio y o tratar de disminuir la velocidad de manera progresiva.
  • Reducir a una marcha más baja, utilizando el motor para frenar.

En caso de haber sufrido un reventón o notar una pérdida del control en la dirección muy brusca, debemos extremar las medidas anteriores y además:

  • Girar la dirección suavemente hacia el lado donde se mueva la parte posterior del coche.
  • Soltar el acelerador suavemente para no utilizar el freno de emergencia si la velocidad es muy alta.
  • Encender las luces de emergencia lo antes posible.
  • Aparcar en un lugar seguro, preferiblemente llano y colocar los triángulos de señalización, siempre con el chaleco reflectante puesto.
  • Cambiar la rueda o utilizar el kit reparapinchazos. Antes de dar este paso, es importante que valores si sabes hacerlo. En caso contrario, puedes recurrir a la asistencia en carretera de tu seguro.

¿Cómo cambio la rueda?

Estos son los pasos para cambiar una rueda que nos facilita el RACE:

Antes de cambiar la rueda:

  •  Intenta hacerlo siempre por el lado más seguro, que es el contrario al tráfico.
  • Recuerda la normativa a la hora de colocar los triángulos de señalización de peligro:
    En carreteras de doble sentido, coloca un triángulo por delante y otro por detrás, al menos a 50 metros de distancia y visibles a 100 metros. En autopista y autovía solamente es necesario un triángulo, también a 50 metros por detrás del vehículo.
  • Si es de noche, pon el alumbrado, las luces de emergencia, y ten mucha precaución si trabajas en la zona de circulación.
  • Localiza todo lo necesario para cambiar la rueda (rueda de repuesto, gato, llave y tornillos de seguridad).

Manos a la obra:

  • Afloja las tuercas antes de levantar el coche. Si la rueda tiene tapacubos, quítalo, y si alguno de los tornillos es antirrobo, aflójalo con un adaptador y coloca el gato (en el manual de usuario de cada coche se indica en qué punto del chasis debes ponerlo).
  • Retira los tornillos y la rueda. Levanta el vehículo con el gato hasta que la rueda pinchada apenas roce el suelo, quita todos los tornillos y saca la rueda.
    Colócala debajo del coche junto al gato. Así, si el gato fallase, la rueda evitaría los daños que sufriría el coche al chocar con el suelo.
  •  Coloca la rueda de repuesto. Encájala, pon los tornillos y apriétalos con las manos hasta el fondo.
  •  Baja el coche y aprieta tornillos. Retira la rueda pinchada que habías puesto debajo del vehículo. Baja el gato y cuando la rueda de recambio toque el suelo, quita el gato y aprieta los tornillos con la llave.
  •  Comprueba la presión del neumático lo antes posible en un taller o en una gasolinera. Ten en cuenta que tanto si has colocado una rueda de “galleta” como si has utilizado la espuma reparapinchazos, existen limitaciones (solamente puedes circular de manera temporal, no podrás recorrer muchos kilómetros ni sobrepasar la velocidad de 80 km/h) por lo que debes sustituirla por un neumático convencional lo antes posible.

Para reducir el riesgo de pinchazos, consulta la guía de revisión y mantenimiento de neumáticos y llévalos siempre en buen estado.