Estamos finiquitando el mes de agosto y como cada año, sabemos que estos últimos días van a ser los más conflictivos en las carreteras españolas. Unos acaban sus vacaciones y otros las comienzan, a lo que sumamos los desplazamientos propios de cualquier fin de semana estival.

Aunque la DGT ha puesto en marcha la llamada Operación Retorno 2018 (con medidas como la restricción de circulación a vehículos de mercancías peligrosas, controles de velocidad, la implantación de carriles adicionales o la paralización de las obras en carreteras), lo cierto es que todas las precauciones son pocas a la hora de emprender un viaje en coche y más cuando se prevee más tráfico del habitual. Por este motivo, hemos decidido hacer esta pequeña guía y darte una serie de consejos para que tengas un viaje sin incidentes:

  • Programar el viaje con antelación y con el vehículo parado. 

    Es importante informarse antes de salir de la previsión meteorológica y de qué ruta es la que más te conviene, escogiendo la más segura y menos congestionada. Para ello, hay aplicaciones que la DGT facilita, con información del tráfico en tiempo real.

    Asimismo, planificar tu ruta con antelación hará que no necesites manipular el navegador mientras conduces, lo que causaría distracciones y multas o retirada de puntos de tu carnet de conducir. Lo mejor es que te agencies un buen copiloto si necesitas manipular el GPS.

    Mete en el coche unos triángulos de emergencia y un chaleco reflectante, éste último en un lugar de fácil acceso dentro del habitáculo, para no tener que salir del coche sin llevarlo puesto en ningún caso, pues esto puede provocar atropellos. Además, es obligatorio llevarlos.

  • Haber revisado previamente el estado del vehículo. 

    Por tu seguridad y la de tus acompañantes, y también para evitar imprevistos durante tu viaje, deberías revisar los puntos vitales básicos de tu coche: ruedas, escobillas y surtidor limpiaparabrisas, luces, batería y niveles (aceite, líquido de frenos y anticongelante).

  • Cargar el equipaje correctamente.

    Obviamente, la imagen que hemos puesto en este post no te servirá de ejemplo 😀 . En este tipo de viajes se suelen llevar muchas cosas, y más aún si eres de los que están de vuelta de sus vacaciones: compras, recuerdos, regalos… que se suman a todo el mogollón de equipaje con el que saliste de casa.

    La carga debe ser repartida entre el maletero, la baca, los cofres o incluso remolques. Si aun así necesitas meter cosas en el interior del habitáculo, procura sujetarlas bien, de manera que los pasajeros estén protegidos de la carga en caso de frenazo o colisión y colócalas de forma que la visibilidad del conductor no se vea comprometida en ningún momento, evitando colocar objetos en la bandeja.

    En el caso de llevar equipaje en la baca, has de extremar la precaución a la hora de conducir, pues disminuye la estabilidad del vehículo. Además, ten en cuenta que aumentará el consumo de combustible.

  • Acomodar de forma correcta y confortable a personas y animales.

    Todos tus pasajeros deben llevar puesto el cinturón de seguridad, tanto en trayectos cortos como largos, ya sea la vía urbana o interurbana. Igualmente, deben viajar sentados adecuadamente, sin hacer nada que te moleste o distraiga como conductor ni te impida tener un correcto campo de visión.

    Aunque parezca una obviedad, no debes montar en tu coche a más personas de las autorizadas.

    En caso de llevar niños menores de 12 años, nunca deben ocupar los asientos delanteros a no ser que se utilice algún dispositivo homologado y se desactiven los airbag delanteros.

    Si te acompañan animales, éstos también han de ir situados de manera que no interfieran en la conducción. Mételos en su transportín o en su defecto, en los asientos traseros, bien sujetos y separados al menos por una red de la parte delantera.

  • Regula en todo momento la temperatura.

    Mantén una temperatura equilibrada y agradable dentro del vehículo. Abusar del aire acondicionado puede molestar y hará que baje considerablemente la aguja del combustible, pero un calor excesivo mermará tus reflejos a la hora de conducir, pues se ha demostrado que a temperaturas superiores a 30º aumentan los errores, la somnolencia y el cansancio. Por ello, lo mejor es tener una temperatura constante, ni muy fría ni muy calurosa e ir regulándola.

  • Procurar tener buenas condiciones psíquicas y físicas.

    ¡Fuera nervios! La actitud positiva y tranquila es esencial a la hora de emprender un viaje, por lo que has de hacer lo posible por mantener tus condiciones psíquicas y físicas en el mejor estado posible. Para ello, ten en cuenta cosas como haber dormido bien antes, llevar ropa holgada y cómoda para conducir, mantenerte hidratado, evitar tomar medicamentos que afecten a la conducción, no tomar alcohol ni comidas pesadas ni antes ni durante el viaje. Es también importante conducir de manera relajada y que descanses cada 2 horas (o antes si detectas signos de fatiga o cansancio) para estirar las piernas, tomar un café o refrescarte.

  •  Tener un correcto comportamiento durante la conducción. 

    De más está decir que hay que comportarse adecuadamente siempre mientras circulamos, pero es cierto que en condiciones de más tráfico, hay acciones que cobran todavía más importancia si queremos llegar a nuestro destino sin percances. Algunas de ellas son:

  • Mantener la distancia de seguridad lateral y frontal.

    De este modo, evitarás colisiones y facilitarás el cambio de marchas.

  • Adaptar tu conducción a las características de la vía.

    Teniendo en cuenta curvas, baches, cambios de rasante y tramos estrechos para no perder la capacidad de anticiparte. Aumenta la precaución en carreteras convencionales y recuerda que en este tipo de vías es fácil encontrarte con motos, bicicletas e incluso peatones, por lo que debes reducir la velocidad.

  • Tomar las curvas correctamente. 

    La forma en que tomas las curvas es clave para tu seguridad, pero además afecta al consumo. Marca un trazado correcto, siempre desde el exterior de tu carril y sin invadir el sentido contrario. Si en el momento de empezar a acelerar levantas el pie y dejas que el vehículo ruede por su propia inercia e inicias la aceleración una vez veas el final de la curva, estarás reduciendo el consumo.

  • Mantener una velocidad constante.

    Trata de evitar acelerones o frenazos bruscos para gastar menos combustible y reducir las emisiones contaminantes, pero sobre todo por la seguridad de todos los pasajeros, mantén una velocidad constante y respeta los límites establecidos para cada tipo de vía.

  • Mantén la calma en caso de atasco.

    Si aun habiéndolo previsto, te encuentras en medio de un inevitable atasco: evita sacar tu lado más agresivo con pitidos o gritos que lo único que harán es aumentar tu tensión muscular y tu irritación; intenta distraerte con la radio y/o el paisaje y respeta la “cremallera”, en la que debes ceder el paso al primero de la cola que se va incorporando. Cuando consigas salir del atasco, no corras más de la cuenta, pues es más probable que provoques un accidente o te lleves una multa que recuperar el tiempo retrasado.

  • Saber reaccionar si pinchamos. 

    No siempre es fácil detectar un pinchazo. Entra aquí para informarte de cómo saber si has pinchado y cómo actuar:

          ¿Qué debo hacer en caso de sufrir un pinchazo?

 

Esperamos haberte servido de ayuda.

Feliz viaje y recuerda:

“Precaución, amigo conductor” 😉